Hilton Ciudad de México

El hotel ocupa el terreno donde estuvo el Hotel del Prado, dañado por el sismo de 1985 y después demolido. Fue la primera obra de esta escala construida en el Centro Histórico de la Ciudad de México en cuarenta años, lo que sumó a los retos estructurales y de diseño una responsabilidad social y política sobre el entorno. El programa incluye más de seis mil metros cuadrados de salones de convenciones y exhibiciones, con capacidad para cinco mil personas, lo que convierte al edificio en hotel y centro de convenciones a la vez. Las autoridades presionaban por una recreación historicista; Pascal Arquitectos, en su primer proyecto hotelero, optó en cambio por un diseño contemporáneo que rompiera deliberadamente con la imagen del contexto inmediato, mientras recuperaba la función que había tenido el Hotel del Prado en los años cincuenta como centro de reunión social y cultural de la ciudad.

El acceso principal, porticado como mediación entre el espacio público y el privado, da a Avenida Juárez y conserva la altura de los edificios circundantes en su cuerpo bajo, donde se alojan las áreas de convenciones, restaurantes y locales comerciales; los autos y autobuses ingresan por un lobby vehicular interior desde la calle de Revillagigedo. La fachada combina paneles prefabricados que simulan piedra hacia el poniente con cancelería de aluminio y vidrio templado hacia el oriente, cuya reflexión reduce el peso visual de la torre y la integra al entorno; la parte superior del cuerpo bajo está cubierta de madera tratada, suspendida sobre un recubrimiento de granito negro que simula sombra bajo el volumen.

En la azotea del cuerpo bajo, un jardín de tres mil metros cuadrados con vista a la Alameda Central aloja una alberca que también funciona como fuente, una cancha de pádel y un espacio para exhibición de arte, pensado para prolongar la estancia del huésped de negocios al fin de semana. La torre de habitaciones, orientada oriente-poniente, tiene un piso ejecutivo en sus niveles superiores y helipuerto en la azotea. El edificio se opera desde un cuarto de control centralizado que administra electricidad, telefonía, seguridad y los sistemas de cada salón de eventos, y cuenta con reciclaje de agua, aislamiento térmico y acústico en fachadas y muros, y salidas de emergencia independientes en los extremos del edificio.

Arquitectura, interiorismo, mobiliario, iluminación y paisaje: Pascal Arquitectos, Carlos y Gerard Pascal.

Fecha: 2003

Crédito fotos: Fernando Cordero, Jaime Navarro, Héctor Velazco, Sófocles Hernández

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